¿Cómo aplicar un torniquete en una situación de emergencia y/o rescate?

En situaciones de emergencia, una hemorragia severa en una extremidad puede poner en peligro la vida de una persona en cuestión de minutos. Cuando la presión directa y otros métodos no logran controlar el sangrado, el torniquete se convierte en una herramienta fundamental para detener la pérdida de sangre y ganar tiempo hasta la llegada de asistencia médica.

A continuación, se presenta una guía completa sobre el uso adecuado del torniquete en un rescate.

¿Cuándo se debe aplicar un torniquete?

El torniquete debe utilizarse solo en situaciones de emergencia extrema, cuando la hemorragia es tan grave que no puede controlarse con otros métodos. Se recomienda su uso en los siguientes casos:

-        Sangrado abundante e incontrolable en una extremidad.

-        Amputaciones parciales o totales de brazos o piernas.

-        Heridas con daño arterial evidente (chorros de sangre rítmicos y pulsátiles).

-        Situaciones donde no es posible aplicar presión directa de manera efectiva (bajo fuego enemigo, atrapamientos, etc.).

No se debe utilizar un torniquete en heridas del torso, el cuello o la cabeza, ya que en estos casos se requieren otras técnicas de control de hemorragias.

Pasos para aplicar un torniquete correctamente

1. Evaluar la situación y mantener la calma

Antes de actuar, evalúa la herida y determina si el torniquete es realmente necesario. Asegúrate de que el área sea segura antes de proceder con el rescate.

2. Ubicar el torniquete en el punto correcto

  • Colócalo de 5 a 7 cm por encima de la herida, pero nunca sobre una articulación (codo o rodilla).
  • Si la herida está cerca de una articulación, colócalo por encima de la articulación, en la parte más alta del brazo o la pierna.
  • En casos donde no puedas identificar el punto exacto del sangrado, colócalo lo más alto posible en la extremidad afectada.

3. Aplicar y asegurar el torniquete

  • Si usas un torniquete comercial (como el CAT - Combat Application Tourniquet):
    • Ajusta la banda alrededor de la extremidad y asegúrala bien.
    • Usa la varilla de torsión para apretar hasta que el sangrado se detenga.
    • Bloquea la varilla en su soporte para evitar que se afloje.
  • Si improvisas un torniquete:
    • Utiliza un material resistente como una venda ancha, un cinturón o una tela gruesa.
    • Asegúrate de que tenga al menos 4 cm de ancho para evitar daños innecesarios en los tejidos.
    • Usa un objeto sólido (como un palo o bolígrafo resistente) para hacer un mecanismo de torsión y girarlo hasta detener la hemorragia.
    • Asegura el mecanismo con un nudo firme.

4. Verificar la Efectividad del Torniquete

  • Un torniquete correctamente aplicado debe detener completamente el sangrado. Si la sangre sigue fluyendo, ajústalo aún más.
  • La persona puede sentir dolor intenso debido a la presión del torniquete, lo cual es normal y significa que está funcionando.

5. Registrar el tiempo de aplicación

  • Es vital anotar la hora exacta en la que se aplicó el torniquete. Esto ayuda a los médicos a evaluar el tiempo que la extremidad ha estado sin circulación.
  • Puedes escribir la hora en la piel del paciente, en un papel o en su ropa.

6. No retirar el torniquete sin asistencia médica

  • Una vez colocado, solo un profesional médico debe decidir si se retira.
  • No intentes aflojarlo ni soltarlo, ya que esto puede provocar un sangrado repentino y peligroso.

7. Monitorear a la víctima

  • Mantén a la persona en una posición segura y vigilando sus signos vitales.
  • Evita la hipotermia cubriéndola con una manta o ropa.
  • Si está consciente, tranquilízala y explícale lo que está sucediendo.

Errores Comunes al usar un torniquete

  • Colocar el torniquete demasiado flojo: Si el sangrado no se detiene por completo, la persona puede seguir perdiendo sangre y el torniquete no será efectivo.
  • No apretarlo lo suficiente por miedo al dolor: Un torniquete bien aplicado es doloroso, pero es necesario para salvar la vida del paciente.
  • Usar un material demasiado angosto: Materiales delgados, como cordones o hilos, pueden dañar los nervios y los tejidos sin detener el sangrado adecuadamente.
  • Colocarlo sobre una articulación: Esto impide que se genere la presión suficiente para detener la hemorragia.
  • Intentar retirarlo sin supervisión médica: Esto puede causar una hemorragia masiva y poner en riesgo la vida del paciente.

En resumen, el torniquete es una herramienta de último recurso que puede salvar vidas si se usa correctamente. Su aplicación debe realizarse con conocimiento y responsabilidad. Para mejorar la respuesta en emergencias, es recomendable recibir formación en primeros auxilios y practicar la colocación de torniquetes en simulaciones de rescate.

En caso de encontrarte en una situación de emergencia, actuar con rapidez y confianza es clave para aumentar las posibilidades de supervivencia de la víctima.